Pequeños cuidados.
Un mejor ritual.

Cómo acompañar cada encendido y disfrutar tu vela con cuidado.

Antes de encender

Prepará el pabilo.

Con la vela fría, recortá el pabilo a 5 mm antes de cada encendido y retirá los restos de la cera. Seguí siempre las indicaciones específicas de la etiqueta.

Elegí el lugar.

Colocá la vela sobre una superficie estable y resistente al calor, lejos de corrientes de aire, cortinas y otros materiales inflamables.

Mientras está encendida

Siempre a la vista.

Nunca dejes una vela encendida sin supervisión. Apagala antes de salir de la habitación o de irte a dormir. Mantenela fuera del alcance de niños y mascotas.

Dejala en su lugar.

No toques ni muevas el vaso mientras la vela esté encendida o la cera permanezca líquida.

Observá la llama.

Si la llama crece demasiado, parpadea de forma persistente o produce humo, apagá la vela. Dejala enfriar antes de revisar el pabilo y volver a encenderla.

Al terminar

Apagá con cuidado.

Usá un apagavelas y comprobá que el pabilo haya dejado de arder. Nunca uses agua para apagar la vela.

Dejá enfriar.

Esperá a que el vaso y la cera se enfríen por completo antes de moverla. No quemes la vela hasta el fondo: seguí el nivel de cera restante y el tiempo máximo de encendido indicados para tu producto.

¿Tenés alguna duda sobre tu vela?

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